Combustible para las neuronas
Durante diez horas, diseñadores, ciberactivistas, fotógrafos, animadores, creadores de videojuegos y, en general, curiosos varios amantes de las tecnologías se reunieron en la Ciudad Cultural Konex para contagiarse de virus-ideas (...)
Fuente: criticadigital.com
Es sábado y la tarde comienza a colarse en el día. Afuera llueve y, en la vereda de enfrente, el albergue transitorio se llena en silencio. Pero acá, en las salas de la Ciudad Cultural Konex, las cosas son mucho más explosivas. Hace tiempo –para algunos, fue en otra era geológica– la gripe A dejó de ser considerada el enemigo público N° 1 y aun así los presentes respiran virus mentalmente fuertes. Se exponen porque quieren: de hecho, vienen a ser contagiados, a abrir los ojos y la boca y llenarse de asombro, a ser tocados por virus-ideas de todo tipo, clase y color.
Así es la primera edición del Inspiration Fest Buenos Aires, un evento –atípico y estimulante– organizado por la división contenidos de la revista 90+10. Por los carteles y el nombre de esta propuesta, cualquier paseante desprevenido que camina por la calle Sarmiento podría llegar a pensar que se trata de una reunión de autoayuda o de motivación (de esas a los que asiste Jim Carrey en la película Yes Man). Pero estaría equivocado: el Inspiration Fest consiste, más bien, en un festival de cultura digital, aquel no tan nuevo escenario que se abrió cuando a muchos –bueno, a no tantos– se les prendió la lamparita y comenzaron a advertir que las tecnologías no tenían por qué tener exclusivamente un uso, un “servir para”. También podían ser el trampolín, el medio y el fin –todo en uno– para expresar algo, lo que sea, una inquietud, una opinión, una mirada sobre el mundo.